Una señal de alerta no convierte automáticamente una operación en sospechosa. Su aparición indica que existe un comportamiento, transacción o circunstancia que se aparta de lo esperado y que merece ser analizado. El reto del Oficial de Cumplimiento consiste precisamente en transformar una alerta en una investigación razonada, capaz de determinar si existe una explicación económica o jurídica razonable o si, por el contrario, corresponde evaluar su reporte como operación sospechosa.
El proceso puede desarrollarse en
seis pasos.
1. Identificar y comprender la
señal de alerta
El primer paso consiste en
determinar exactamente qué generó la alerta. Puede tratarse de una operación
incompatible con el perfil económico, una cancelación anticipada, movimientos
de fondos inusuales, intervención de terceros, fraccionamiento de operaciones o
resistencia a proporcionar información.
No basta con registrar que “se
activó una alerta”. El analista debe preguntarse: ¿qué comportamiento concreto
resulta inusual?, ¿cuándo comenzó?, ¿es un hecho aislado o recurrente?
2. Recopilar información
relevante
Identificada la alerta,
corresponde reunir la información necesaria para comprenderla. El análisis
puede incluir documentación de conocimiento del cliente, actividad económica,
ingresos, patrimonio, operaciones históricas, origen de fondos, beneficiario final,
relaciones con terceros y cualquier documentación que permita reconstruir
razonablemente la operación.
Ejemplo: un cliente cancela
anticipadamente un crédito equivalente a S/ 150,000. Antes de concluir que
existe una operación sospechosa, debería determinarse quién efectuó el pago, de
dónde provino el dinero y si el cliente tenía capacidad económica para
realizarlo.
3. Analizar el contexto de la
operación
Los números por sí solos dicen
poco. Una operación debe interpretarse dentro de su contexto.
Una transferencia de S/ 200,000
puede resultar perfectamente razonable para una empresa con ventas anuales de
varios millones de soles, pero ser altamente inusual para una persona que
declara ingresos mensuales de S/ 3,500.
También deben considerarse
circunstancias como cambios de actividad económica, venta de activos,
préstamos, herencias, crecimiento empresarial u otros acontecimientos que
puedan explicar razonablemente la operación.
4. Contrastar la operación con
el perfil del cliente
Este es uno de los momentos
centrales del análisis. El Oficial de Cumplimiento debe comparar lo ocurrido
con lo que conoce del cliente.
Conviene formular preguntas
sencillas: ¿la operación guarda relación con sus ingresos?, ¿es consistente con
su actividad económica?, ¿el origen de los fondos resulta razonable?, ¿su
comportamiento actual coincide con su historial?, ¿participan terceros sin una
justificación aparente?
Por ejemplo, si un pequeño
comerciante comienza a recibir y transferir elevados importes entre distintas
cuentas y empresas sin relación conocida con su negocio, la discrepancia entre
su perfil y su comportamiento transaccional requiere profundizar el análisis.
5. Documentar el análisis y
sus conclusiones
Una buena investigación PLAFT
debe permitir que otra persona pueda comprender qué ocurrió, qué se investigó y
por qué se llegó a determinada conclusión.
El expediente debería reflejar la
alerta detectada, operaciones analizadas, información consultada, documentación
obtenida, explicaciones proporcionadas por el cliente, inconsistencias
identificadas y razonamiento utilizado para cerrar o escalar el caso.
No es suficiente concluir: “la
operación está justificada”. Debe explicarse por qué está justificada y qué
evidencia respalda esa conclusión.
6. Decidir si corresponde
evaluar un ROS
La pregunta final no debería ser
simplemente: “¿se activó una señal de alerta?”, sino: ¿después del análisis
existe una explicación razonable, verificable y coherente para la operación?
Si la información obtenida
permite explicar satisfactoriamente el comportamiento observado, la alerta
podrá cerrarse dejando debidamente documentado el análisis.
Por el contrario, cuando
persisten inconsistencias relevantes, falta de justificación económica, dudas
sobre el origen o destino de los fondos, participación injustificada de
terceros u otros elementos que razonablemente generen sospecha, corresponderá evaluar
la operación conforme al procedimiento establecido para el eventual Reporte de
Operación Sospechosa (ROS).
De detectar alertas a
construir hipótesis
El verdadero valor del Oficial de
Cumplimiento no está en acumular alertas, sino en convertir información
dispersa en una historia comprensible.
Una alerta es solamente el punto
de partida. El análisis profesional comienza cuando preguntamos qué ocurrió,
quién intervino, de dónde provino el dinero, cuál fue su destino y si todo ello
resulta coherente con lo que conocemos del cliente.